esaBaL: EL MUNDO EN GUERRA I

sábado, 12 de enero de 2008

EL MUNDO EN GUERRA I

Arde Pakistán

La muerte reciente de la candidata a las elecciones en Pakistán no es más que otro triste capítulo de las guerras de conquista y saqueo que el imperio en decadencia desencadenó desde el fatídico día tristemente conocido por todos.

Las políticas utilizadas por el imperio desde 1979 se les están volviendo en su contra. Bajo el lema de los enemigos de mis enemigos son mis amigos y la reciente y vergonzosa derrota y humillación del imperio por el orgulloso pueblo vietnamita con ayuda de la URSS, los dirigentes de esa época del imperio vieron una oportunidad de oro para devolver a los soviéticos la humillación que ellos mismos sufrieron en Vietnam. Decidieron entonces intervenir en la guerra Afgano-Soviética no directamente sino por medio de los servicios secretos de Pakistán (con Benzamir Bhuto de primera ministra de Pakistán) y de la Casa Real Saudí, a quienes donaba fondos y armamento para enviarlos y entregarlos a los diferentes grupos de muyaidines (luchadores por la libertad) que actuaban en la época en Afganistán: entre ellos Massud, un poco conocido Bin Laden (de poquísima importancia en la guerra Afgano-Soviética) y un variado grupo de diferentes facciones y movimientos. Evidentemente, el dinero y el armamento entregados iban a las facciones de muyaidines más rigoristas y fanáticas, pero eso poco importaba por esas épocas.

Después de la derrota y retirada de los soviéticos, la CIA se felicito a sí misma por el éxito, se dijo a si misma "misión cumplida" y se olvidó por completo de esos lejanos países, de las diferentes facciones que armaron hasta los dientes en Afganistán, las cuales luego guerrearon entre ellas por el poder (a causa de este desorden y desgobierno surgirán más adelante los talibanes “estudiantes”), y de otros muchos grupos más internacionalistas, más rigoristas y más nihilistas que volvieron a sus países de origen con sus propios proyectos y sueños de expansión de su yihad mundial contra los infieles y contra los tiranos que gobernaban sus propios países. Entre los cuales se encuentra el Pakistán actual con el dictador Musharraf, llamado en su país Bushsaraf, apoyado por el imperio desde el 11-S (después de haberlos amenazado con devolverlos a la edad de piedra o a la edad media ahora no lo recuerdo muy bien) con billones de dólares y cantidades descomunales de armamento.

El dictador de Pakistán ha sido el objetivo principal de varios atentados fallidos contra su persona y no hay que ser Nostradamus para saber que será una de las próximas víctimas en un futuro no muy lejano.

Desde el asalto a la mezquita roja con sus terribles consecuencias, una ola de atentados suicidas y de coches bombas y todo tipo de explosiones contra el ejército y los cuerpos de seguridad del estado recorre Pakistán con consecuencias imprevisibles para el propio país (está en el privilegiado grupo de países que poseen armamento nuclear, el único en el mundo musulmán), para la región y para todos los pueblos del mundo.

El imperio lucha contra unos tiranos en el mundo y apoya a otros en otras partes del mundo, a unos los arma y a otros los desarma. En algunas partes del mundo importan las libertades y los derechos humanos y en otras ni se comentan bajo el pretexto de la seguridad nacional y los intereses económicos o geopolíticos: bloquea la entrada de alimentos, medicinas y otro tipo de productos básicos a los pueblos que le apetece al gobernante de turno del imperio de la época; dicta políticas a pueblos que deberían ser libres y promueve golpes de estado si los resultados democráticos no son de su gusto. En fin, que a mi modo de ver el mundo, esa manera de actuar de hace más de un siglo, es una forma de proceder hipócrita cínica y avara que sólo ha deparado violencia y en el futuro no puede deparar más que una violencia aun todavía no vista por la inmensa mayoría del los seres que viven actualmente en el planeta.

Lo que se siembra, es lo que se recoge.

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